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viernes, 20 de abril de 2012

Palabras



 
Fotografía: Guillermo Asián 

Caminé lentamente
por la calle del olvido
y encontré tus palabras
que no conocía
tenían tiempo de
escritas en los libros
pero esa voz las trajo
las sacó del silencio
y me dejaron muda
porque quién se atreve
a tocar la piel de las uvas
y a sentir el aroma del viento
y a posar levemente las manos
sobre el pecho desnudo
y a secar las heridas
y a rescatar el tiempo del olvido
quién se atreve a caminar descalzo
sobre el fuego
y a cruzar el océano
y a sentir la sal
y  a romper la blancura
de la espuma
quién se atreve a la vida
sino tú.              

jueves, 5 de abril de 2012

No solo de poesía hablamos...

Difundo el  artículo periodístico de Jorge Daniel Díaz porque lo considero un análisis político realizado con conocimiento de causa y respeto. Respeto  que no están demostrando nuestros gobernantes... por supuesto que asumo la enorme responsabilidad de haberlos votado.


Sin embargo jamás comulgaré con la derecha, pero estamos perdiendo el rumbo hace largo rato en Uruguay.


Es probable que los uruguayos que residen fuera del país no lo comprendan con claridad. Trato de sumar y no de restar, pero el pensamiento crítico y la crítica acompañada de propuestas siempre me mereció prestarle atención.


¿Que nuestro país estaba destrozado social y económicamente? Es cierto...


¿Qué se lograron algunas mejoras? Es cierto..


¿Cuántos años más necesitará un gobierno progresista para erradicar los niños en la calle, la prostitución de la infancia, la trata de personas, las injusticias sociales y otros temas no menores?


Cuando los gobernantes toman decisiones "personalistas" se deja de ser progresista, de pensar con el pueblo que los llevó, que los llevamos al gobierno.  Claro que los Ministros no los elije el pueblo, son cargos de confianza del Señor Presidente...


Lo triste es que hay compañeros de militancia que nos interrogan por qué razón no  estamos en la militancia cada día. 

La respuesta es sencilla, pero no simplista: mientras permanezca el "statu quo" de un grupo que integra el Frente Amplio, en el cual actúan y deciden en forma de corporativismo, será difícil que reingresemos a la militancia activa, aunque no abandonamos la lucha diaria desde cada lugar que nos toca desempeñarnos en nuestra sociedad...

Quién desee aportar con respeto a este intercambio de ideas, es bienvenido.
Saludos.

Esta es la izquierda que no quiero o de cómo algunos "políticos" se alejan cada día de lo que muchos entendemos como pensamiento y accionar de la izquierda uruguaya.

ALMORFANDO CON EL ÑATO

de Jorge Daniel Díaz, el jueves, 29 de marzo de 2012 a la(s) 13:42 ·
En el día de ayer, el ex tupamaro Eleuterio Fernández, en su calidad de Ministro de Defensa amenizó con sus comentarios una nueva comilona de la distinguida ADM.

Frente a sus dichos quiero especificar algunas impresiones personales:

1)      BUFON DE LA OLIGARQUIA - Me sigue pareciendo un lamentable cambio de cultura política, el que los uruguayos, y particularmente los que votamos al Frente Amplio, sólo veamos las caras y conozcamos el pensamiento de nuestros representantes en los desayunos de ACDE, los almuerzos de ADM y, si existieran, en las cenas de la Asociación Rural (para poner un ejemplo). Por qué me molesta esto? Porque tenemos una “izquierda” en el gobierno que, al contrario de lo que yo esperaba, nunca involucró a la gente, nunca convocó al pueblo, ni siquiera al que lo votó. Veo con una sana “envidia” como en otros procesos de Latinoamérica (Venezuela, Ecuador, Cuba, Bolivia y hasta la contradictoria Argentina), los gobiernos y partidos populares se respaldan permanentemente en la movilización de las masas y llevan adelante una sistemática tarea de concientización a la vez que de confrontación con los intereses históricamente dominantes. La izquierda uruguaya abandonó las calles que le pertenecían (como decía el querido Gral. Liber Seregni, el 26 de Marzo de 1971). El Frente jamás involucró a los frenteamplistas en las tareas de construcción de poder. Nuestros principales dirigentes se adueñaron de los anhelos populares para manejarlos como tradicionalmente lo hicieron los partidos Blanco y Colorado. Una fuerza que promovía la participación popular desde la oposición, transformada en gobierno hace a un costado al mismo pueblo que luchó para transformarla en gobierno. Como con los partidos conservadores, el rol es solamente votar cada 5 años. Y cada tanto sacar las banderas. Nada más. El “Ñato”, Astori, el Pepe, etc., hablan en las comilonas de los ricos, no en las calles junto a los pobres y ciudadanos comunes que los llevaron a esos cargos. Cambiaron los estrados populares por elegantes  púlpitos oligárquicos para dar su mensaje. Es un cambio cultural, ideológico. Las opciones de la nueva izquierda están claramente expuestas. Por eso no nos puede extrañar la ausencia de gente en el festejo del 26 de marzo de este año. Daba lástima. Así como dio lástima  ver a los oligarcas de ADM aplaudiendo, sorprendiéndose  y riéndose con su bufón. Fernández Huidobro les dio una verdadera amenización para sus comilonas. No soy ingenuo. Muchas veces un revolucionario deberá, como parte de su tarea militante, participar en este tipo de eventos. Pero lo hará para sostener allí sus posturas revolucionarias. Y siempre, rindiendo cuentas ante el pueblo. En las calles.

2)      VICTIMAS Y VICTIMARIOS - El Sr. Fernández Huidobro, comete felonías muy graves  en sus dichos. Es que el actual ministro y yo (perdón por hablar en primera persona, pero es necesario), manejamos códigos éticos muy distintos. Para él, pedir perdón es “muy fácil” y ser perdonado “muy difícil”. Consecuencia: para qué pedir perdón? Es mentira. Pedir perdón no es fácil, implica un proceso de autocrítica a veces doloroso. Luego de cual llegamos al: me equivoqué / nos equivocamos. Pero realiza, además,  una valoración en la que difiero sustancialmente con Fernández. En mis códigos, creo que en los códigos de la izquierda, el victimario  tiene siempre la obligación moral de pedir perdón. Y está en el derecho de la víctima, el aceptarlo o no! Para un lector atento de lo dicho por el ministro, con el antecedente de sus declaraciones y posturas anteriores, es muy claro que, más que referirse al MLN,  la alusión justificaba el ominoso silencio que los genocidas mantienen sobre sus crímenes y, particularmente, sobre el destino de los detenidos-desaparecidos. Es justamente usando los códigos que tiene el ministro Fernández, que los militares y policías se escudan en el silencio. “Para qué voy a hablar si termino en cana?”. “Para que voy a pedir perdón si no me van a perdonar?”. Esa lógica del Sr. Fernández es la misma de los genocidas. Y allí anida su cobarde silencio.

3)      PIDA PERDON MINISTRO - Pongo un ejemplo que alude directamente al Sr. ministro. En su etapa de senador y en su convicción de mantener la Ley de Impunidad, manifestó a Canal 12 que los Familiares de los Detenidos-Desaparecidos estaban buscando “guita”. Que “había mucha plata en juego”. Este pensamiento es absolutamente inmoral, así lo califiqué en su momento y lo vuelvo a hacer ahora. En primer lugar algo elemental: la reparación en todos los órdenes para las víctimas es un derecho! Pero, ustedes creen que la Tota Quinteros, Luz Ibarburu, María Esther Gatti estaban buscando guita? En su confusión entre víctimas y victimarios, Fernández Huidobro no condena a los asesinos: descalifica a las victimas y a sus familiares. En mi opinión, el hoy ministro tiene la obligación moral de pedir perdón a Madres y Familiares de Detenidos-Desaparecidos por sus degradantes dichos. Y serán esas Madres y esos Familiares, los que tendrán el derecho humano de otorgárselo o no. Y eso, en definitiva, pertenece al fuero íntimo de cada uno de ellos.

4)      LA TINELLIZACION DE LA POLITICA – Es un hecho claramente palpable, que buena parte de la sociedad viene cayendo en el tobogán del vaciamiento. Las políticas de las grandes corporaciones mediáticas , es clara. No es solo un tema de lucro, hay una clara intencionalidad ideológica. Uno esperaría que los dirigentes políticos fueran una referencia contraria ante el conjunto de la población. Pero no. Fernández Huidobro desde hace tiempo rebaja el discurso político a lo soez. Si alguien dice algo que no coincide con su opinión, está “en pedo”, dice “estupideces” o, ahora, lo manda a la “puta que te parió”. Si me alarma la mediocridad del aludido, más me preocupa como algunos compañeros festejan estas “ocurrencias”. Hemos perdido tanto nivel ideológico que putear en un discurso político,  se ha transformado, para muchos, en un signo de “rebeldía”. Mirá vos, pasamos de la “lucha de clases” al “no seas nabo”, y estamos todos chochos! Traduzco en supuestos pensamientos, algunas cosas que escuché y leí. Ejemplos. “Qué notable el Ñato, que revolucionario, dijo la puta que los parió, es el uno!”. “Grande el Pepe, le dijo nabo a Néber Araujo, y también la mando a cagar a Raquel Darruech, ja ja ja”. Es deprimente. Repito,  por aquí se cuela un pensamiento peligroso: el lenguaje soez es signo de rebeldía y manifestación contestataria. Más aún si es contra los “dotores de la universidad”. Es mentira compañeros. Este país está lleno de ejemplos de obreros urbanos y rurales que manejaron un nivel ideológico formidable en sus discursos políticos. Y que solo puteaban cuando eran torturados. Qué alguien me corrija, pero cuando (y si ocurrió, en que contexto), escucharon putear a Raúl Sendic o Enrique Rodríguez para fundamentar su pensamiento revolucionario? Tupamaro uno, comunista el otro. Cuando escucharon a Fidel Castro putear en sus largas horas de discursos políticos? Alguien escuchó putear a los cañeros de UTAA en sus recientes discursos reclamando tierras para trabajar? Entonces aclaremos: putear, insultar, por si mismo, no es otra cosa más que un signo de debilidad ideológica. De revolucionario no tiene nada. Es si, un buen y entretenido espectáculo digno de “Intrusos” o “Viviana”, la basura televisiva con que nos acosan por las tardes. Reitero, si me preocupa que algunos dirigentes apelen a este recurso bajo, más me preocupa más que haya compañeros que  lo festejen al estilo barra brava. Es signo de decadencia ideológica.

5)      NI OLVIDO NI PERDON – En el contexto de su disertación en ADM, Fernández Huidobro, termina calificando de imbécil una consigna que se gestó en la lucha de los familiares de las víctimas de las dictaduras (en Argentina y Uruguay, principalmente). Me refiero a: “ni olvido ni perdón”. Uno puede coincidir total o parcialmente con una consigna; hay que verla también en el contexto histórico en la cual fue gritada por miles de compañeros. Yo la grite junto a miles, incluso (no me arrepiento de ello), cuandoluchamos por la liberación del entonces “Ñato”, preso político. Pero aquí una vez más el ex tupamaro, no la emprende contra la filosofía del terrorismo de Estado, contra los genocidas. Sino contra las consignas populares, las de sus propios compañeros. Es el mundo al revés. Para explicar esta conducta del hoy ministro, mucha gente me habló del Síndrome de Estocolmo. No soy sicólogo así que fui a buscar la definición. Me encontré con esto: “El Síndrome de Estocolmo es una reacción psíquica en la cual la víctima de un secuestro, o persona retenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con quien la ha secuestrado. En ocasiones, dichas personas secuestradas pueden acabar ayudando a sus captores a alcanzar sus fines …”. No lo sé. Repito no soy psicólogo y no quiero atribuir síndromes gratuitamente. Pero si es cierto, que Fernández Huidobro calificó de “presos políticos” a los asesinos de Eugenio Berríos cuando estos fueron extraditados a Chile. No puedo evitar el seguir sumando actitudes, declaraciones, conductas. Sin ese contexto, es difícil entender el hoy de Fernández.

6)      MESA GRANDE – Preguntado sobre si el MLN debe participar en una “mesa del perdón” con los genocidas, Fernández dice (por fin una coincidencia), que la misma tendría que ser grande. En ella deberían participar muchas corporaciones empresariales, mediáticas, embajador de los EE.UU. Por allí menciona a la necesaria participación del embajador ruso (ex soviético), esa parte no la entendí. Que diga el ministro en que medida la URSS apoyó a la dictadura, participó del Terrorismo de Estado practicado en Uruguay. Pero nuevamente, en un tema trascendente, cayó en picada. Generando las risas de los coquetos comensales de ADM, dijo que la mesa sería tan grande que la propia institución (reducto de los poderosos y eventualmente golpistas), podría organizarla. Ministro, no le veo la gracia. Cómo puede frivolizar tan fácilmente temas tan delicados? Una última pregunta: si la mesa debe ser muy grande, porqué participó en negociaciones clandestinas con los mismos genocidas que asolaron a nuestro país? Se reunían en los 90, entre otros lugares, en el chalet de Parque del Plata donde luego sería secuestrado y asesinado Eugenio Berríos (en una prolongación del Plan Cóndor). Es más, algunos de sus interlocutores fueron los extraditados a Chile que usted calificó de “presos políticos”. Repito, si en esa mesa eran muchos los invitados, porque las reuniones clandestinas tenían dos invitados? No será hora de decirle al pueblo de que hablaron y que negociaron? Y usted, en nombre de quien habló y negoció? Creo que tenemos derecho a saberlo.

Disculpas por la extensión de esta reflexión personal y por las faltas que no han de faltar en medio de esta escritura apurada en medio de muchas tareas. Se que muchos discreparán con parte  o con todo mi pensamiento. Solo les pido que no me puteen, sino que manejen argumentos. Simplemente les digo que la impunidad no me gusta en ningún terreno. Tampoco en el de las declaraciones. Uno no puede permanecer en silencio cuando se dicen y se sugieren cosas tan graves. En ADM me consta que festejaron mucho estas afirmaciones de Fernández Huidobro. A mi me dan pena.

Saludos compas!

JORGE DANIEL DIAZ

miércoles, 4 de abril de 2012

Escenas de la vida en un centro educativo.

Tiene 16 años Michel, habla poco pero cuando  dialogan con él se muestra afable, educado. Es difícil que muestre interés por algo, siempre atento a un más allá, al estar fuera de clase, aún en una actividad al aire libre está en “otra”. 
El grupo está interesado en la jornada de integración en la plaza con otros jóvenes. Se mueven de un lado a otro en medio de un grupo muy numeroso. 
Nos miramos entre el grupo docente: “Michel no está, se fue”
 ¿ A dónde? Regresó al club. Al llegar lo encontramos con otro compañero de clase, se llevaban algo en la mochila.
 –No te vayas, vamos a conversar.
 –No, me tengo que ir.
 –No terminamos todavía, Michel ¿qué estás haciendo? 
Sale a contramano en bicicleta por la calle. 
Paramos un taxi, tratando de pensar como Michel, pedimos que tome una dirección opuesta que nos conduce a la casa. Sería el primer lugar para esconder algo robado. Nos encontramos una cuadra antes de su casa:
 - Michel así no vas a llegar a ninguna parte. Llamá a tu mamá, tenemos que hablar con ella. 
Michel se violenta, todos nos violentamos, robaba los cables de las instalaciones del local de clase.
 La madre llorando, suplicando, preguntando:
 - ¿Por qué Michel?  Te tratan bien, quieren que estudies; la policía me tiene jurado que cuando cumplas los 18 años te llevan preso. 

Toda la familia en apariencia correcta, humilde es una pequeña empresa de robo y reventa.

 Michel cumplió 18 años: lo encontré en una visita a la cárcel. 
 Me reconoció, y dolió mucho el abrazo entre las rejas.
“No podemos separar el acontecimiento del sujeto, ni el sujeto del acontecimiento”, todo se da en un marco donde ese acontecimiento está íntimamente vinculado al sujeto adolescente, donde se encaraman, se superponen multiplicidades que están muy relacionadas a la viscisitudes del lazo social.
 Nuestro Michel es un individuo, de carne y hueso, tangible, real, mezclado enmarañado en un contexto del cual no nos sentimos ajenos ni meros espectadores.

 Michel y sus vínculos, amigos, familia son nuestra preocupación pero no sé si son nuestra “ocupación” fundamental. Me refiero a todo el equipo docente, donde no se encuentra justamente “el inicio de otro mundo en que las relaciones no poseen una esencia, un fundamento a priori en la totalidad estructurada y las cosas se vuelven independientes de las relaciones que las envolvían en ciertas circunstancias, para entrar en otras relaciones diferentes. Las relaciones se alteran, pierden su relación unívoca con las cosas; las cosas encuentran mil modos de relacionarse.


Los mil modos de relacionarse se redujeron a muy pocos, limitados por la precariedad mental de un equipo “¿docente?” que no pudo ni quiso tender puentes, abrir posibilidades, se generó el “menos” que nos hizo trastabillar a todos fracasando en el intento de pensar lo uno en tanto uno. 
Por eso toma fuerza sin igual el pensamiento spinoziano: “no se sabe nunca lo que un cuerpo puede” y Michel persona apacible, tranquila, educada pudo tomar un arma y apuntar y robar, robar con un arma de juguete, que igual tipifica rapiña con cinco años de prisión para un joven de apenas 18 años recién cumplidos, en su propio barrio, a cara descubierta, con toda la inocencia, seguramente con toda la desesperación, por eso, porque no se sabe nunca lo que un cuerpo puede… frente a la adversidad, el dolor, la injusticia, la dosis de "merca" que era más fuerte que cualquier pensamiento con cierta ”criticidad” de su parte. 

Un “menos”, porque las cosas del mundo no están garantizadas; las cosas y las relaciones no encuentran correspondencias naturales ni se agotan en sí mismas, por eso porque un cuerpo nunca sabe…No había para Michel y tantos Micheles ninguna norma de poder por fuera de ciertas relaciones con las que se ligaba y en las que se afirmaba, no funcionaron utopías ni apelaciones a un futuro bien intencionado que quisimos, intentamos en forma equívoca, a mi juicio, plantearle como posible camino, sino que ya existían en su presente ¿vocaciones? condicionamientos, pienso, para pasar al acto que lo llevara a la prisión.
Contra toda teoría no pudimos, no supimos asumir las multiplicidades, no concretamos ese concatenamiento continuo” donde conectar situaciones y mundos ni armar conexiones inesperadas, no pudimos inventar nuevos modos de mantener “juntos” términos y redes diferentes. 
Entonces se dio lo que afirma Lazzarato, en que las cosas suceden entorno a "una multiplicidad posible y contingente de junciones y disyunciones, de unificaciones y separaciones", porque este "ser minorías" es, como queda dicho, un "recibir la norma". Es decir que las minorías participan plenamente en el mundo mayoritario. 
Fue así que la madre de Michel asumió su rol de acuerdo a la norma patriarcal, había y hay un padre “ausente-presente” que presionaba y condicionaba el actuar de esa mujer, ella forma parte del “sistema permitido que avala la conducta y aprueba el accionar y obliga a Michel a robar, pero además sufre, llora por el futuro de su hijo, mas no intenta nada por buscar un “más” que no condene a su Michel a la cárcel, es una calesita de imposibilidades, no para de girar manteniendo a todo el núcleo familiar atrapado en una fuerza centrípeta que los lleva a hundirse cada vez más. Pero  ¿quién se anima a estar en la piel del otro, de ellos?, de nuevo ¿quién sabe lo que un cuerpo, lo que esos cuerpos pueden, son capaces o nada pueden en su realidad cotidiana? 
Todos víctimas y victimarios de un sistema patriarcal, que continúa vigente.

 Deleuze y Guattari  proponen un nuevo concepto, que sólo es comprensible si se lo mantiene alejado del de "minoría". Este es el  concepto  de "devenir minoritario”, que no apela al "joven en sí", sino a la invención de nuevos modos de ser joven. 
 Discrepo no con el concepto en sí mismo sino en que para que el acontecimiento ocurra, tal como lo plantea Deleuze debe existir una forma de diálogo y el diálogo no ocurre porque los jóvenes muchas veces no quieren “decir”; porque no comparten  la visión que tenemos los adultos o que tienen algunos, porque ellos lo resumen muy bien, para los jóvenes es igual, “es lo mismo” dicen con decepción. Ese “es lo mismo” significa que hay una barrera que no pueden cruzar, que no pueden intercambiar “con los viejos” docentes un poco mayor que ellos, pero viejos según su forma de ver, no por edad cronológica. Continuando don el planteo deleuziano: “¿Cómo surge una verdadera interrogación (una que, en su abrirse fuerza la situación a introducir nuevos elementos, nuevas racionalidades)?” Y si el acontecimiento comienza a partir de un “cambio de sensibilidad”, en “las maneras de sentir”, sin embargo me consta que  algunos docentes aunque “no soporten más lo que antes se soportaba” no cambian en la repartición de sus deseos.

 Sus deseos siguen siendo la exclusión y quedarse con los “anti-Michel”, esto es estigmatizante. Michel siempre fue el joven con doble calificación: “chorro primero, rastrillo primero y después muy después alumno, joven que busca integrarse y salir adelante como él dice.
 MICHEL COMO UN ANTIHÉROE, COMO UN SER REPROBABLE, QUE CUANTO MÁS LEJOS MEJOR, mejor para él, para sus compañeros, para la escuela.
 Me quedo sin apelativos, podría decir ¡qué desastre!
 Qué desastre que esos pseudo-docentes continúen reproduciendo estas arbitrariedades, estas monstruosidades. Michel en la cárcel y todos tranquilos.
Estamos de acuerdo de que: “ante todo se trata de un sentimiento, de una sensibilidad frente a lo intolerable, un malestar respecto de una situación", un estado de cosas frente al cual es preciso "hacer de otros modos" (otros vínculos, otros afectos, otras representaciones).
 Es este rechazo el que hace del acontecimiento el planteamiento de un auténtico problema, llevándonos a abrir nuevas posibilidades de vida. 

Un rechazo que en cierto modo es "total", en la medida en que funciona como una decepción respecto de los recursos con que contamos actualmente para enfrentar tal o cual situación de la vida, y que nos lleva a "agotar" nuestros saberes. 
¿Qué hay un paso más adelante?: precisamente, el momento en que la angustia da lugar a la invención: "Esta nueva distribución de los posibles y de los deseos abre a su vez un proceso de experimentación y creación", y nos lleva a crear los modos concretos, materiales, funcionales de un nuevo hacer. Agrega: que el acontecimiento…nos coloca ante la exigencia de la invención de nuevos dispositivos institucionales "capaces de desplegar nuevas posibilidades de vida (…) maneras diferentes de vivir el tiempo, el cuerpo, el trabajo, la comunicación, nuevas maneras de estar juntos y de estar contra, etc.". 
Se trata, de “efectuar los posibles” y afectar diría yo, los posibles del acontecimiento y asumir los devenires en conjuntos distributivos, pero.., pero coincidimos en que el acontecimiento no es una creación voluntaria de un sujeto que enfrenta el mundo-objeto, sino el efecto de una mutación de sensibilidades colectivas que da lugar a un trabajo inventivo imposible de encerrar como tal en una jornada laboral. 
"De modo que el acontecimiento es una problemática". Del malestar a su expresión, de su expresión a su comunicación, de su comunicación a la efectuación de sus consecuencias, a través de nuevas disposiciones colectivas, hay un terreno de "lucha", de conflicto, en el cual se juegan, se deciden posibilidades vitales. 

"Un acontecimiento no es la solución a un problema, sino la apertura de posibles".
Coincido con Berardi donde la improvisación tiene un lugar fundamental, donde un cruce inesperado puede dar lugar a posibilidades, a construir encuentros, a encontrar un abrazo entre rejas, que sí estuvieron presentes antes, pero nunca con la fuerza y el significado que una reja por medio nada puede cuando los encuentros se ansían, se buscan, se entremezclan pidiendo perdones y hablando palabras que no fueron dichas de un lado y que no quisieron o no pudieron ser escuchadas por el otro, cuando el afecto sigue intacto o se siente que se acrecentó a pesar de lo sucedido y sabiendo que nadie juzga, que duele pensar la vida diferente que tendría si continuara disfrutando de su libertad al igual que sus compañeros de clase. Que es nuestra responsabilidad para asumir un mundo distinto, aunque partamos de nuestras respectivas soledades continuar el vínculo con Michel y otros para que tengan la certeza, la esperanza y la rebeldía necesaria para encontrar ese otro posible, que existen otros modos de ser jóvenes y que aún queda tiempo por más doloroso que sea éste presente y que estamos dispuestos a seguir buscando hasta encontrar “lo que un cuerpo puede” pero desde una perspectiva de posibilidades y aperturas sin exclusiones-reclusiones.
Vale recordar a Perronoud,  1994, “la tentación de la exclusión es muy fuerte: echando a los “bárbaros”, quizá podamos ejercer correctamente el oficio de enseñante; si nos liberásemos de los que no conocen “el oficio de alumno”, de los que salen de clase, sin permiso, para beber y vuelven al cabo de media hora después de despachurrar dos carteras y romper tres cristales…..entonces podríamos enseñar tranquilamente, ¡y quizá, incluso, practicar didáctica o aplicar pedagogía diferenciada! Los propios enseñantes saben muy bien que aquí, como en todas partes, la exclusión es siempre un signo de fracaso,  y que sella un abandono: los alumnos más desfavorecidos, los que no han tenido la suerte de aprender, gracias al entorno familiar, las claves del éxito escolar, son los que pagan el pato; su exclusión de la escuela se suma a sus desventajas sociales y los devuelve a la calle, donde su futuro puede ser negro.

 Por estas razones ningún  educador digno de ese nombre puede "aceptar la exclusión como solución a sus dificultades.” 
(Fuente: “A Mitad de Recorrido: por una Verdadera “Revolución Copernicana” en Pedagogía.)